Cuerpo a(con)tecimiento
conectar, conjugar, continuar.
Código:
3923
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Estado:
Con Conceptos No Favorables
Investigador Principal
Javier Armando Gómez Muñoz
Facultad
Artes
Departamento
Artes Visuales
Resumen del Proyecto
Resumen
Deseaba ver en pleno dia; me sentía harto de la complacencia y de la comodidad de la penumbra; sentía un deseo de agua y aire para el día. Y si ver era el fuego, exigía la plenitud del fuego y si ver era el contagio de la locura, deseaba locamente esa locura. Maurice Blanchot.
Este epígrafe al inicio de la obra Arde la imagen de George Didi Hubernan, constituye un importante argumento para redefinir la noción de cuerpo articulado a los diferentes sentidos y emociones, un mundo en el cual el cuerpo se ha constituido en el lugar y territorio para la afectación, dominación y control por parte del sistema y programa mundo, ahí se define el escenario para motivar la interpretación critica del cuerpo con órganos, poner en evidencia la condición del cuerpo es una manera de asumir la exploración del cuerpo como territorio, transitarlo, la traza de vectores conceptuales, teóricos, temporales, contextuales permiten su redefinición.
El arte desde sus inicios pensó el cuerpo y lo represento porque era una forma de articular la dimensión del saber, de los saberes y la construcción del conocimiento, la imagen representada era autoconocimiento, pero a la vez se constituyo en geo-grafia de la vida y su articulación al contexto, en sintonia relacional, en algún momento el cuerpo por parte del arte es tomado como una simple representación y paulatinamente va perdiendo su fuerza constitutiva como saber(es).
El contexto de los cuerpo esta atravesado en una dimensión ligada a las fuerzas constitutivas del control ejercido por el sistema dominante, la realidad de los cuerpos transitando por la ciudad, por el sector urbano de esta región, podrían no estar ajenos a los que sucede en cualquier ciudad de este planeta, talvez la polución, la cuadricula ortogonal inmensa que fragmenta el cielo, la excesiva tecnología en la ciudad determine una afectación y relación en el cuerpo, pero la implementación de un sistema mundo consumista y plagado de necesidades superficiales afectan el cuerpo y como lo afectan, en una condición de mayor o menor incidencia de esta polución excesiva que impide mirar el cuerpo re-cono(ser), el cuerpo puede propiciar un nuevo origen.
El arte dese luego puede jugar un papel fundamental en este proceso, en tanto muestra, sumerge la potencia del cuerpo y lo pone en fuerza de encuentros con la realidad externa e interna, en perspectiva ritual a través del icono, el símbolo y el índice.
[.] Al principio Dios creó el cielo y la tierra. 2 La tierra era algo informe y vacío, las tinieblas cubrían el abismo, y el soplo de Dios aleteaba sobre las aguas. [.] Entonces el Señor Dios modeló al hombre con arcilla del suelo y sopló en su nariz un aliento de vida. Así el hombre se convirtió en un ser viviente. .[.] Entonces el Señor Dios hizo caer sobre el hombre un profundo sueño, y cuando este se durmió, tomó una de sus costillas y cerró con carne el lugar vacío. 22 Luego, con la costilla que había sacado del hombre, el Señor Dios formó una mujer y se la presentó al hombre. ( El libro del pueblo de Dios)
El vacío inconmensurable, con alguien existente Dios, aparentemente este Dios toma forma en el momento que crea al hombre puesto que ahí se hace tangible su forma, dando origen a la forma cuerpo y materia de lo que está hecho el hombre, pero lo realmente extraordinario es que a través de un pedazo de arcilla se construye un cuerpo que adquiere vida no por la modelación en arcilla que podría ser atribuida a un artista, por antonomasia un creador, sino que es el soplo, el viento que le otorga vida ¿podría ser este proceso devenir involución? Alejándonos un tanto de la condición moral o religiosa, lo que aquí aparece es un acto constituido por uno de los elementos que se proponen en CsO que es el verbo la acción continua -crear- este crear en posesión de Dios constituye un elemento fundamental, en tanto es en esta potencia que se establece los nexos, las vinculaciones múltiples entre todo lo existente lo real, pareciere que si bien ya existe el tiempo, dado que todo es creado en 6 días y un día de descanso, el tiempo y el espacio se configuran en se crear como potencia de un devenir ritual, entonces después del cuerpo creado de la arcilla e insuflado vida por el soplo, se vuelve carne y órganos funcionando para vivir en el paraíso eternamente, la vida entonces es inconmensurable, aquí las funciones no están con-figuradas para un fin determinado por un sistema. ¿Es posible pensar en una relacionalidad total, puesto que Dios habla constantemente con este ser creado? Y al parecer con vida eterna. Es posible preguntarnos sobre los acontecimientos en este paraíso, creación de Dios inconmensurable; los acontecimientos son creados por Dios o por la pareja viviente en el paraíso. -el inicio- -origen- del cuerpo
El siguiente momento es mucho más interesante, emerge una mujer, a partir de la costilla del hombre que en su origen era arcilla, la mujer es ahora arcilla, soplo y carne viviente -ensamblaje- ¿Por qué no es creada directamente a partir de la arcilla y también obtenga el soplo dador de vida y transformación en carne viva como el hombre? El hombre se maravilla, no ve un monstruo, es diferente a él, es un ensamble igual que él ¿acaso son monstruos y no se han dado cuenta?
Crear en términos de acontecimiento como un fluir constante e indeterminado, como potencia en cada siguiente momento que conlleve la diferencia y diseminación por doquier. Los verbos conectar, conjugar, continuar Deleuze (xxxx), en oposición al programa. Dios aparentemente no tiene un programa, en tanto el devenir de los creado propicia diseminación en potencia constituyendo redes expansivas de acontecimientos creativos. Esto puede suceder en el caso también de Frankenstein ensamblaje, conjuga diferentes cuerpos, los conecta, continúan, sin embargo, monstruo sin derecho a vivir; si dios dijo a imagen y semejanza mía, creo también está inmerso el poder creativo, entonces la mujer y todos somos monstruos sin derecho a vivir pero la diferencia es que somos dioses, somos seres humanos imposibilitados de crear, de dar vida y de hacerlo, somos considerados monstruos igual que nuestras creaciones, eso le ocurre a Frankenstein.
Acaso conectar, conjugar, continuar por oposición a la funcionalidad con fin, nos convierte en Dios, estar en todas partes omnipresencia y omnipotencia, relacionalidad total, fluidez total ¿Qué se conserva de la funcionalidad y del programa? ¿la vida?
De estas derivaciones se puede construir a manera de creación una sola pregunta que permita pensar la relación cuerpo, acontecimiento, creación en perspectiva del arte.
¿Cómo el cuerpo asume el acontecimiento en oposición al programa-sistema a través de la re-presentación artística desde los verbos conectar, conjugar, continuar.
El prefijo (re), podría constituir un nuevo origen, ahí cobra importancia la noción de arte, en términos de una dimensión lenguaje, que incluye significados en torno al icono, el símbolo y el índice, así el cuerpo-origen desarticula la condición de sistema y programa desde una perspectiva interpretativa y critica.
En tales circunstancias el proyecto de investigación creación permite configurar como una apuesta que sitúa el cuerpo no como entidad fija o representación estable, sino como un campo dinámico de relaciones, tensiones y emergencias. En este sentido, el cuerpo deja de ser entendido como objeto para devenir en acontecimiento: un espacio donde convergen fuerzas históricas, sociales, políticas y afectivas que lo atraviesan y lo constituyen en permanente transformación. Esta perspectiva resulta pertinente en el contexto contemporáneo, donde las prácticas artísticas han desplazado su interés desde la producción de objetos hacia la activación de experiencias, procesos y vínculos.
Desde un enfoque crítico, el proyecto se inscribe en discusiones propias de la estudios del cuerpo, los estudios decoloniales y las prácticas artísticas actuales, entendiendo el cuerpo como territorio de disputa simbólica y material. En territorios como Pasto y la región surandina, el cuerpo se encuentra atravesado por múltiples capas de sentido: lo ancestral, lo comunitario, lo ritual y lo contemporáneo. Así, Cuerpo a(con)tecimiento propone una lectura situada que reconoce estas complejidades, articulando prácticas que dialogan con saberes locales, memorias colectivas y formas de habitar el territorio.
La pertinencia del proyecto radica también en su capacidad de activar procesos de creación que desbordan los formatos tradicionales del arte, privilegiando metodologías relacionales, performativas y experimentales. En este marco, el cuerpo no solo produce sentido, sino que lo encarna y lo comparte, generando espacios de encuentro entre artistas, comunidades y públicos diversos. Esta dimensión relacional permite comprender el acontecimiento como algo que no ocurre de manera aislada, sino como una experiencia colectiva que se construye en la interacción.
Asimismo, el proyecto responde a la necesidad de fortalecer escenarios de investigación-creación en contextos periféricos, donde las dinámicas culturales suelen estar mediadas por limitaciones institucionales, pero también por una enorme potencia creativa. En este sentido, Cuerpo a(con)tecimiento se plantea como una plataforma que posibilita la circulación de prácticas y discursos desde el sur, aportando a la descentralización del campo artístico y a la construcción de epistemologías otras.
Esta propuesta no solo busca producir obra, sino generar conocimiento sensible y crítico a partir de la experiencia corporal. Al situar el cuerpo como eje articulador, el proyecto abre preguntas sobre la identidad, la memoria, la violencia, el cuidado y la coexistencia, configurándose como un dispositivo que permite pensar y sentir el presente desde una perspectiva expandida. De este modo, Cuerpo a(con)tecimiento se justifica como una iniciativa relevante tanto en el ámbito artístico como académico, al contribuir a la comprensión del cuerpo como un espacio vivo de creación, resistencia y transformación.
En perspectiva de artistas que enfrentan la dimensión del cuerpo como lugar de enunciación, en este sentido Ana Abramovic´ propone una dimensión inmersiva en su propio cuerpo poniendo en riesgo su propia vida para desafiar las normas existentes en búsqueda de una mayor consciencia, trascendencia y autotransformación
Caracterizada por la resistencia y el dolor -así como por comportamientos repetitivos, acciones prolongadas e intensas interacciones públicas y diálogos energéticos- su obra ha cautivado, fascinado y, en ocasiones, repelido al público en vivo. Los temas universales de la vida y la muerte son motivos recurrentes, a menudo realzados por el uso de elementos visuales simbólicos o utilería como cristales, huesos, cuchillos, mesas y pentagramas. Si bien algunas de sus obras se inspiran en su historia personal (las circunstancias de su infancia y vida familiar bajo el régimen comunista en la antigua Yugoslavia), otras se basan en acontecimientos más recientes y contemporáneos, como las guerras en su país natal y en otras partes del mundo. (Art 21. Org)
La resistencia del cuerpo y la propia historia y memoria se convierten en un aspecto relevante para interpelarse e interpelar al público.
El artista Tim Haukinson en una de sus obras construye un esqueleto de ave a partir de los fragmentos de sus uñas, de algún modo el cuerpo se convierte en arqueología de residuos que permiten re-crear, insuflar vida, las uñas como índice corporal, el ave como símbolo de vida, la vida se abre camino a través de la creación artística y se conecta de manera directa con el creador.
[.]La fuente de inspiración para muchas de las piezas de Hawkinson ha sido la reinterpretación de su propio cuerpo y lo que significa crear un autorretrato de este cuerpo nuevo o ficcionalizado. En 1997, el artista creó un esqueleto de pájaro de cinco centímetros de altura con restos de sus propias uñas, y más tarde hizo una pluma y un huevo con su propio cabello; creíbles incluso a corta distancia, estas obras revelan la atención al detalle de Hawkinson, así como su obsesión con la vida, la muerte y el paso del tiempo. (Art 21. Org).
El cuerpo como vestigio, residuos que se convierten en vida, lenguaje simbólico y la metáfora, rodeando el espíritu creativo, orgánico tránsitos de la vida y la muerte.
David Altmajed:
En composiciones que recuerdan a dioramas, Altmejd combina objetos cargados de simbolismo -cristales, cadenas de oro, artículos de bondage y aves y animales disecados- con aplicaciones virtuosas de materiales como yeso, purpurina, hilo, minerales, espejos y plexiglás. En deslumbrantes exhibiciones de escultura activa -agujeros y pasajes que atraviesan las formas para impulsar la materia «hacia otro lugar»-, la obra de Altmejd expresa el intenso flujo de energía que viaja por el espacio y oscila entre exploraciones de la sexualidad, la decadencia, la espiritualidad, la muerte y, siempre, la vida.
¿Que nos impulsa a trabajar sobre el cuerpo? Talvez aquel rezago de dioses que tenemos dentro al ser insuflados de vid por el soplo divino dador de vida.
Jori Minaya artista que nace en Nueva York pero, su crecimiento se da en Republica Dominicana, es interesante este aspecto en relación del abordaje conceptual de su trabajo, en tanto que deriva en acercamientos de la identidad y el colonialismo y desborda en una posible decolonialidad:
explora los motivos tropicales presentes en la cultura popular y revela cómo estos se han utilizado para exotizar a las mujeres caribeñas. Haciendo referencia a patrones florales, ilustraciones botánicas y estereotipos del Caribe, y subvirtiéndolos, sus coloridas y lúdicas composiciones desvelan legados coloniales persistentes en la cultura occidental.
El trabajo de Minaya comienza con la búsqueda de patrones en la representación, observando cómo las identidades se construyen y refuerzan mediante la repetición. La artista recurre a postales históricas, patrones textiles antiguos, catálogos de citas y resultados de búsqueda de imágenes de Google para "mujeres dominicanas" como materiales de referencia para su obra. En su serie en curso Postcards, iniciada en 2015, Minaya reemplaza partes del cuerpo de las mujeres con brillantes patrones tropicales. La artista traslada esta técnica al espacio físico en la serie fotográfica Containers (2015-2020), posando en entornos exteriores privados -jardines botánicos y complejos turísticos naturales- mientras viste monos de spandex estampados que comprimen y disimulan su figura. El enfoque de Minaya en los patrones evoca la naturaleza repetitiva del trauma, donde una ruptura no resuelta del pasado resuena en el presente. Sus obras ofrecen entornos controlados para confrontar y subvertir el trauma histórico de la colonización, utilizando patrones florales tropicales para proteger los cuerpos de personas que han sido codificadas como hipervisibles.
El cuerpo como fin último-desaparición y los objetos-impregnados como vestigios del cuerpo así es posible acercarnos a la obra de Doris Salcedo, artista colombiana que ampliamente ha trabajado los fenómenos de la violencia en Colombia:
Sus sobrias esculturas e instalaciones plasman las vidas silenciadas de los marginados, desde las víctimas de la violencia hasta los desfavorecidos del Tercer Mundo. Si bien su tono es elegíaco, sus obras no son monumentos conmemorativos: Salcedo materializa la ausencia, la opresión y la brecha entre los desfavorecidos y los poderosos.
Si bien son abstractas y abiertas a la interpretación, sus obras sirven como testimonios tanto de las víctimas como de los perpetradores. Incluso en sus instalaciones monumentales, logran cierto grado de imperceptibilidad: se funden con la pared, se entierran en el suelo o duran solo un breve instante. El trabajo de Salcedo refleja un esfuerzo colectivo y una estrecha colaboración con un equipo de arquitectos, ingenieros y asistentes, y, como ella misma afirma, «con las víctimas de los actos insensatos y brutales» a los que alude su obra.
Por otro lado en el SUR:
El proyecto problematiza la noción de presencia frente a los regímenes históricos de representación, proponiendo la comparecencia como categoría central: un acto de aparición sin mediaciones, donde el cuerpo se expone como superficie de inscripción de fuerzas sociales, políticas y simbólicas. Desde esta perspectiva, el performance no opera en el orden del signo ni del simulacro, sino en el campo de lo real-afectivo, allí donde la experiencia irrumpe y desarticula las narrativas estabilizadoras del poder. Jaramillo Andrés, 2026. P. 12)
Andrés Jaramillo un artista local que explora la dimensión del cuerpo como irrupción en lo cotidiano, desestabiliza la norma y la regularidad de la ciudad para cortar el flujo lineal y así, poner en cuestión el orden policial.
Javier Gómez Muñoz, es otro artista del SUR que enfrenta las problemáticas ambientales y las afecciones a la naturaleza y desde luego como daño colateral los cuerpos humanos, en este sentido la relacionalidad entre humanos, no humanos y mas que humanos es un asunto de constante intercambio y también de fricciones, de convivialidad:
Lo otro no humano es objeto de caza y por tanto , sin jerarquía en la horizontalidad ontológica. Se constituye su aprovechamiento en términos de un posible aniquilamiento de la vida. La depredación, ambición y acumulación, se derivan del sistema neoliberal actual. Aquí la pregunta subyace en la relación establecida con lo no humano. (Gómez Muñoz Javier, 2024. P. 58)
Convocatoria
Docente 2026